
Hasta hace más bien poco, cuando uno compraba un ordenador, sabía que poco después saldría uno mejor, y que el suyo se quedaría obsoleto. Los neuvos programas necesitarían más recursos, los archivos ocuparían más, la calidad de la pantalla aumentaría…
Pero creo que hemos llegado al punto que no se necesita mejorar mucho más. Tenemos que preguntarnos para que usamos el ordenador. Para navegar por internet, usar office, ver películas y escuchar música sería la respuesta de mucha gente. ¿Y para eso se necesitan mucho más recursos que hace 3 años, por ejemplo? Entiendo que profesionales que utilizan herramientas muy potentes necesiten más prestaciones, pero para el usuario doméstico, no es necesario (excepto para los jugones, claro). Yo lo veo como el que se compra un deportivo para ir a 80 por la autopista. Sí, será el más chulo de todos, pero le sobra muchisima potencia y le ha costado mucho más que a los demás.
Lo único que podría necesitar cada vez más es capacidad de almacenamiento. Pero para eso están los discos duros externos a precios nada desorbitados.
Para mí, lo ideal sería tener un ordenador que estuviera basado en web. Ya existen en fase beta sistemas operativos online. Incluso traen ya aplicaciones ofimáticas, mensajería instantanea y por supuesto correo electrónico. Entras en la web del sistema, introduces tu usuario y contraseña y allí tienes todos tus archivos y aplicaciones. No sería mala idea cobrar una cantidad pequeña por el ordenador (100-200 euros) y una cuota mensual que incluyera la conexion a internet y el servicio de sistema operativo, que dependería de las aplicaciones instaladas.
Pero no, la informática parece estar basada en sacar cada vez sistemas operativos que requieren más recursos y hardware cada vez más potente para hacer lo mismo de siempre. Así es, el consumidor está mal acostumbrado a querer más potencia para usarla cada vez menos.
De todas formas, es posible que esto acabe pronto, pues ya se ven intenciones de las empresas de Hardware de seguir este camino. Y sino, miremos los ultraportátiles de bajo coste.
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